Carthago delenda est

“Cartago debe ser destruida”.
Es famosa porque Catón el Viejo fue especialmente persistente con esta idea. Eran los tiempos en los que las Guerras Púnicas enfrentaban a Roma y Cartago por el control del Mediterráneo y Catón tenía claro que su enemiga debía ser arrasada. Según fuentes de la época, Catón el Viejo pronunciaba estas palabras, o unas similares en forma y de igual significado, cada vez que finalizaba un discurso en el Senado Romano, durante los últimos años aquellas guerras. Hablara de lo que hablara y fuera cual fuera el tema en cuestión, nuestro protagonista siempre apostillaba su final dialéctico con esta reivindicación.
La forma más famosa es Carthago delenda est, pero hay otra: Ceterum censeo Carthaginem ese delendam. Algo así como,
La forma más famosa es Carthago delenda est, pero hay otra: Ceterum censeo Carthaginem ese delendam. Algo así como,
“y además opino que Cartago debe ser destruida”.
Esta segunda forma, más larga y menos conocida, es mi preferida. Esta expresión se ha incorporado a nuestro lenguaje y no es extraño escuchar la frase para indicar que se tiene un objetivo que se persigue de modo persistente.
Por cierto, gracias a Richar por ponerme a tiro esta Curistoria.
Por cierto, gracias a Richar por ponerme a tiro esta Curistoria.